El entusiasmo que se ha desatado en
Etiopía por su triunfal arranque en la campaña de clasificación
para la Copa Mundial, ha desempolvado la nostalgia por aquellos
días de gloria en los que eran uno de los equipos más poderosos del
continente. Los abisinios, sin embargo, que fueron campeones de la
Copa Africana de Naciones hace casi 50 años, han caído muy bajo en
el escalafón mundial a lo largo de los últimos años. Como ocupantes
del puesto 136º, se han visto obligados a participar este mes en la
primera fase de clasificación africana para la Copa Mundial de la
FIFA Brasil 2014™.
Habiendo empatado a cero en el encuentro de ida, los etíopes
salvaron con éxito el primer obstáculo al ganar por 5-0 a Somalia
en la vuelta. Ahora anticipan con ganas el desafío de la segunda
ronda, en la que se medirán con los pesos pesados del continente.
En el sofisticado Grupo A, que empezará su andadura el próximo
junio, Etiopía se las tendrá que ver con Sudáfrica, anfitriona de
la Copa Mundial de 2010, Botsuana, que se ha clasificado contra
pronóstico para la Copa Africana de Naciones 2012, y la República
Centroafricana, una selección en pleno florecimiento.
Para el jugador más experimentado del equipo, el delantero Fikru
Teferra, la actual competición preliminar ofrece una ventana de
grandes oportunidades. El grupo de Etiopía, a juicio del
romperredes de 25 años, no será fácil de navegar, pero sí ofrece a
su combinado nacional la esperanza de progresar a la siguiente fase
de eliminatorias que se disputará a finales de 2013. "Creo que
tenemos buenas posibilidades de clasificarnos para la última ronda
de clasificatorios y de ir al Mundial", apuntó optimista Teferra,
un africano oriental que presume de la rareza de haber jugado
profesionalmente en Europa (República Checa y Finlandia) y en
Sudáfrica.
"Creo que va a ser una excelente competición entre unos cuantos
equipos muy igualados", auguró, para a continuación explicar que a
Etiopía no le había sonreído tanto la suerte en las últimas
campañas de clasificación, pues invariablemente había quedado
encuadrada con los ogros del continente. Esta fortuna relativa está
mejorando el ánimo en el equipo y en el país. "Nuestra federación
nos está insistiendo mucho en sus planes de tomarnos esta campaña
muy en serio, y los jugadores albergan muchísimas ilusiones.
Nuestro deseo es ir mejorando partido a partido", reveló el fornido
ariete.
La actitud y un buen comienzo son vitales
Entre esos planes está la posibilidad de contratar a un entrenador
extranjero. El anglonigeriano Iffy Onoura y el belga Tom Saintfiet
se han estado encargando recientemente del equipo nacional, pero
Sewnet Bishaw regresó a los mandos para gobernar la nave durante
los dos partidos contra Somalia.
La clave, afirmó Teferra, será el primer partido del Grupo A,
programado para el primer fin de semana de junio contra Sudáfrica,
a la que Teferra conoce a fondo. Hasta el pasado mayo, el artillero
figuraba en la nómina del SuperSport United sudafricano, antes de
hacer una pequeña escala en el KuPS de Finlandia. "Tenemos un
estilo similar al de Sudáfrica, tanto en el aspecto físico como en
nuestra manera de jugar. Para mí personalmente, va a ser muy
excitante. Sudáfrica es mi segunda casa y voy a ir allí a ver si
puedo fichar por un nuevo club a partir de enero", nos contó. "Para
Etiopía será crucial la mentalidad con la que el equipo aborde el
encuentro y la fe que ponga en conseguir lo que quiere".
Aparte de Salahedin Said, que juega en el Wadi Degla egipcio,
Teferra es el único seleccionado etíope afincado en el extranjero,
lo cual, nos confiesa, supone una carga adicional. "La gente espera
demasiado de mí, sin darse cuenta de que hay muchas cosas que yo no
puedo cambiar", acotó. "Tengo que recordarles todo el rato que el
fútbol es un juego de 11 jugadores, no de 1. Pero sí siento que
puedo ayudar al equipo con mi experiencia en otros países,
especialmente en los entrenamientos y los preparativos. No me
molesta realmente la presión que pesa sobre mí. Si puedo hacer
algo, lo haré".