En la alborada de la década del '70 se inician intentos de
incrementar el fútbol femenino, con visión de futuro más cercano
que lejana. Estos intentos se plasmaron en la Universidad Autónoma
de Santo Domingo, primada de América (UASD) fundada en 1538.
Allí el profesor Fortunato Quispe Mendoza con prestes forma dos
conjuntos con estudiantes de las facultades de medicina, derecho,
economía y ciencias que pertenecen a la alta casa de estudios
superiores. Estos dos oncenos son bautizados con nombres muy
subjetivos como es el de Once Corazones y el de Brisas del Mar, la
formación de estos dos equipos crean suspicacia tanto entre los
familiares y organismos deportivo, que consideraban que el fútbol
era solo apto para hombres, por el ímpetu, la gallardía, el rose
físico durante los partidos, mas aun argumentando los desordenes
hormonales y deformación de sus atributos de belleza
femenina.
Sin embargo la prensa elogiaba el incremento del fútbol femenino
especialmente el periódico de mas prestigio y de mayor circulación
el Listin Diario destacaba cada actuación de los estudiantes de la
UASD que recorrían el interior del país realizando partidos de
exhibición en grandes titulares bajo la firma del cronista
deportivo Félix Acosta Núñez con artículos de mucho peso en la
afición deportiva. Por otra parte el doctor Thino Pimentel
articulista de medicina deportiva en la revista Ahora, saliendo de
su asombro y sorpresa se adhería apoyando el incremento del fútbol
femenino por las habilidades, destrezas y picardía que demostraban
en el manejo del balón haciendo rodar y sintiendo la emoción del
gol.
Al conformarse la Liga Nacional Infantil y Juvenil de F útbol,
incluyendo el fútbol femenino, se realiza el primer Campeonato
Nacional de F útbol Femenino entre las representativas de Once
Corazones, Brisas del Mar, las Leonas de San Cristóbal, las Linces
de Villa Tapia, Las Mocanas de Moca, resultando campeonas de esta
primera versión las representantes de Moca que en un partido a casa
llena en su provincia, derrotaron por dos goles a uno al conjunto
de Once Corazones en una emocionante final.
En el año 1971 celebrando el segundo torneo el equipo Once
Corazones de la UASD se corona campeón. En 1972 y 1973 San
Cristóbal con su equipo Las Leonas gana las dos versiones del
torneo que ya había tomado fuerza en el gusto popular. El
crecimiento del fútbol femenino se hace mayor en los siguientes
años ya se incorporan clubes como el ensanche La Paz del Distrito
Nacional, las Cajuquis del barrio 12 de Haina y comienzan los
intercambios femeninos con equipos de la Republica de Haití lo que
indudablemente contribuyo al mayor auge del fútbol femenino
Dominicano. En la década de los '80 debido a la falta de liderazgo
deportivo y la carencia de una política bien definida para el
fútbol femenino este cae paulatinamente en un vacío.
Este constante crecimiento y desarrollo del fútbol femenino
Dominicano esta dando sus frutos y gracias a una feliz iniciativa
de la FEDOFUTBOL en Agosto se realizara la primera copa femenina de
fútbol de las Antillas donde participaran los países que integran
las Antillas Mayores.
Actualmente y en forma vertiginosa continua el desarrollo del
fútbol femenino, y su expansión a grandes pasos en toda la
geografía Nacional es tal, que todas las provincias que practican
fútbol cuentan con sus representaciones femeninas así también en
las escuelas publicas, los colegios privados, a través del
instituto nacional de educación física escolar (INEFI) que es una
dependencia de la Secretaría de Estado de Educación que aglutina en
su seno a mas de 100.000 niños en competencia en todo el territorio
nacional con el asesoramiento de la FEDOFUTBOL junto a las
asociaciones, ligas barriales conformadas en las 32 provincias del
país. Este incremento del fútbol femenino da lugar a una
integración de carácter popular y democrático al alcance de todas
las clases sociales convirtiendo el fútbol en un instrumento de paz
para una sociedad justa y humana.